El verano es la época preferida de muchos: sol, playa, piscina, vacaciones… Pero para otros, el calor excesivo y las tardes interminables pueden ser toda una pesadilla. El periodo estival puede ser especialmente temido por las mujeres embarazadas. Desde Clínica Costa Rica Madrid compartimos con nuestras lectoras estos consejos para cuidar el embarazo en verano.
Calor y embarazo: ¿cómo afecta el verano a las embarazadas?
Durante el embarazo, el cuerpo experimenta numerosos cambios hormonales y circulatorios. El aumento del flujo sanguíneo y el metabolismo basal generan más calor corporal, lo que puede acentuarse durante los meses de verano. Además, la retención de líquidos y la hinchazón son más comunes en esta estación, sobre todo en el tercer trimestre.
Por lo tanto, el verano puede aumentar el riesgo de complicaciones relacionadas con el calor:
- Hinchazón en manos y pies
- Agotamiento y fatiga provocados por el calor
- Aumento de la sudoración excesiva por los cambios hormonales
- Mareos o bajadas de tensión por la deshidratación
Consejos para embarazadas en verano
Aunque estar embarazada en verano entraña algunos riesgos, todos son evitables siguiendo unas ligeras pautas, que te detallamos a continuación.
Hidratación constante
Durante el embarazo, y especialmente en verano, la hidratación es esencial. Se recomienda beber al menos 8-10 vasos de agua al día, incrementando la cantidad en días de mucho calor o si realizas actividad física. Añadir rodajas de limón, pepino o menta puede hacer el agua más refrescante. Evita bebidas azucaradas, con cafeína o alcohol, ya que pueden favorecer la deshidratación y, además, son perjudiciales durante el embarazo si se abusa de ellas.
Evita las horas de más calor
Las embarazadas son más propensas a desarrollar cloasma (manchas en la piel). Usa protector solar de alto espectro (FPS 50+), gorros, gafas de sol y evita exponerte entre las 12:00 y las 17:00 horas.
Elige ropa ligera y comidas frescas
La ropa holgada de algodón o lino ayuda a que el cuerpo respire mejor. Evita tejidos sintéticos que retienen el calor y pueden generar irritaciones. Además, a la hora de alimentarte, opta por una alimentación rica en frutas, verduras crudas, gazpachos, ensaladas y pescados blancos. Evita las comidas pesadas que pueden generar digestiones lentas.
Haz ejercicio suave
Estar activa ayuda a la circulación y disminuye la retención de líquidos. Nadar es ideal para embarazadas, ya que alivia el peso corporal y relaja la musculatura. Eso sí: consulta siempre con tu médico antes de iniciar cualquier rutina de ejercicios y evita el esfuerzo durante las horas de más calor. Desde Clínica Ginecológica Costa Rica Madrid contamos con nuestro servicio de vigilancia del embarazo, a través del cual nuestros profesionales te podrán ir indicando cuáles son los hábitos más indicados para ti.
Evita viajes largos
En verano es común viajar, pero si estás embarazada, haz pausas cada 1-2 horas para estirar las piernas y mejorar la circulación. Usa ropa cómoda y lleva agua. Aunque viajar es totalmente seguro, hay que tener especial cuidado en los últimos meses de embarazo, sobre todo si viajas en avión.
Vigila tu presión arterial
El calor puede provocar bajadas de tensión. Si notas mareos, siéntate, eleva las piernas y toma una bebida isotónica sin cafeína.
Recomendaciones de productos para embarazadas en verano
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Almohada de embarazo refrescante | Mejora el descanso |
Protector solar mineral | Evita manchas en la piel |
Sandalias ortopédicas cómodas | Alivian el dolor en los pies |
Por lo tanto, estar embarazada en verano puede ser un reto, pero con cuidados adecuados puedes disfrutar de esta etapa con bienestar. Recuerda que cada cuerpo es distinto, así que escucha tus señales, cuídate y no dudes en pedir ayuda si la necesitas. ¡Este verano también puede ser inolvidable!
