prevención cáncer ginecológico

Uno de los principales objetivos para asegurar la salud de la mujer lo constituyen  las actividades para la prevención del cáncer ginecológico,  que, siendo  de los más frecuentes, es de los más facilmente tratables.

En este sentido las estrategias del cribado ginecológico estan encaminadas a dos patologias:

Cáncer ginecológico

Se encuadrían el cáncer de cuello uterino, de endometrio (de útero) y de ovarios.

Disponemos de varias pruebas que nos ofrecen una alta capacidad diagnóstica y algunas de ellas  son capaces de diagnosticar  la lesión en un estadio pretumoral, garantizando, por lo tanto, la completa curación:

  • Citología cervical: consiste en la toma  de muestra y estudio citológico posterior,  de células que tapizan la parte externa del cuello uterino. Son su sencillez, escasa o nulas molestias y alta sensibilidad diagnóstica, es la prueba  ideal para el diagnóstico precoz del cáncer de cuello uterino.
  • Tipificación de HPV: El virus del papiloma humano ( HPV) es el agente causal del cáncer de cuello uterino. Mediante una toma prácticamente idéntica a la citología, se puede saber si una mujer es portadora del mismo, y sobre todo de que tipo, lo que condiciona de una forma importante la actuación médica y el seguimiento.
  • Colposcopia: consiste en la visualización del cuello uterino con una lente de aumento. Es una prueba complementaria a la citología, cuando ésta es anomal, para  el estudio morfológico del cuello y orientar la toma de biopsia.
  • Biopsias (vulva, vagina, cuello): ayudan a confirmar el diagnóstico  de lesiones visuales o alteraciones citológicas.
  • Ecografía ginecológica: Es el estudio mediante ultrasonidos de la región pélvica ( donde se localiza el utero y los ovarios). Es la prueba fundamental para el diagnóstico precoz de cáncer  uterino y de ovario.

Cáncer de mama

  • Autoexploración de mamas: Dado que la forma más frecuente de presentación del cáncer de mama es la aparición de un nódulo palpable, la autoexploración de las mamas continua siendo una estrategia recomendable para su diagnóstico precoz.
  • Mamografias: Es la exploración por medio de Rx del tejido mamario. Continua siendo la única prueba aceptada para el  cribado de mujeres sanas. La edad de inicio de las exploraciones mamográficas así como periodicidad, vienen determinadas por varios factores de tipo personal o familiar.
  • Ecografía: es el estudio de la mama por ultrasonidos. Constituye una exploración complementaria de las mamografias y de la exploración clínica. Sirve , fundamentalmente, para el estudio de los nódulos de mama.
  • Resonancia Magnética Nuclear de mama: utiliza campos electromagnéticos para el estudio del tejido mamario. Resulta de especial utilidad en mujeres con determinados tipos de mamas muy fibrosas o con cicatrices de cirugías previas, para mejorar la capacidad diagnóstica de la mamografía.